(Henry Selick 2009)
Coraline Jones vive aburrida y descuidada por sus padres en su nuevo hogar hasta que descubre una puerta secreta que la conduce a una versión idílica y paralela de su propia vida. En este «Otro Mundo», sus atípicos padres son sumamente atentos y todo parece perfecto, pero la fantasía pronto se torna en una pesadilla siniestra cuando descubre el oscuro precio que debe pagar para quedarse. La película utiliza este cuento de hadas oscuro como punto de partida para hablar de la madurez, la insatisfacción infantil, la verdadera naturaleza del amor materno y el peligro de las apariencias. Combina una atmósfera gótica, una deslumbrante estética stop-motion y el terror psicológico infantil con un discurso bastante profundo; aunque maneja elementos de fábula tradicional, destaca por transformar una novela fantástica en una obra cinematográfica con una identidad visual y autoral sumamente reconocible.





